La luz es la parte más brillante de la oscuridad... ambas son lo mismo, sólo que sus rostros no se parecen mucho. El saber es otra forma de ignorar y el ignorar es otra forma de saber... blog para ignorar todo lo ignorado y seguir ignorando más de lo que ya se ignora: "yo sólo sé que no sé nada"
jueves, 28 de marzo de 2013
El Sensei
Saltamontes: Ok.
Sensei: Lo que pienses debes dejarlo fluir.
Saltamontes: Ok.
Sensei: Ahora dime lo que estás pensando.
Saltamontes: Ok... bueno... este... yo... pues... creo... que... ummm...
jueves, 6 de octubre de 2011
Crónicas del capitán maestre Ulixeo (el chaca chaca)
martes, 15 de marzo de 2011
Crónicas del capitán maestre Ulixeo
jueves, 18 de noviembre de 2010
Silencio a Voces
Con un lenguaje escénico preciso y sencillo, esta obra trata el problema del abuso sexual infantil incestuoso.
Más allá del tema, la propuesta de la obra consiste en romper el silencio que se crea a partir de una situación dolorosa que marca la vida de un individuo. La expresión y la información son las armas que tenemos para enfrentar el abuso y el dolor que puede marcar la vida de cualquier ser humano.
Una obra artística que aborda un problema social y psicológico y propone la reflexión y la información de los espectadores apoyada por psicólogos expertos en la materia.
Müuval Colective es un ejemplo de un trabajo preciso y finamente realizado, además conectado y procupado por su entorno social. Muchas felicidades y gracias por este trabajo.
La obra se presenta en el foro experimental Black Box del Centro Nacional de las Artes (Río churubusco esq. Tlalpan, metro General Anaya) Este viernes 19 a las 20 hrs y el Sábado 20 y Domingo 21 a las 18 hrs.
Consulte cartelera: http://www.cenart.gob.mx/html/cartele/danza.html
jueves, 21 de octubre de 2010
Espectáculo Ciudades de la Memoria
jueves, 9 de septiembre de 2010
La crisis de México

Este año se celebra el bicentenario de la independencia y doscientos años de la revolución. El país echa la casa por la ventana. Hay cierto patriotismo pululando en el ambiente, pero la historia, por muy gloriosa que haya sido, parece no haber tenido buenos resultados.
Cualquier comentario o diálogo con este blog es profundamente agradecido.
lunes, 23 de agosto de 2010
Pierre Soulages... una experiencia en la oscuridad

Entro en la sala del museo. Veo lienzos amarillos y blancos con gruesas líneas negras. Me recuerdan a los ideogramas de la escritura japonesa. Trato de ver figuras, historias, pero de pronto la forma abstracta me atrapa como un sentimiento.
Conforme avanzo las líneas se hacen más gruesas, más salvajes y más uniformes. Los espacios en blanco ya son solo puntos. La visión de estas líneas me provocan casi a danzar desnudo y desgarrar lo que encuentre a mi paso... pero eso es solo mi reacción personal ante lo que veo.
En este punto recuerdo que alguien me había dicho que meditar es un ejercicio donde el ser está completamente involucrado y que esto se logra de muchas maneras: el movimiento o la pintura por ejemplo. Soullages cuenta al principio de la exposición que el primer cuadro negro del que se tiene registro fue pintado por un miembro de una orden secreta dedicada al trabajo espiritual: los rosacruces.
Los claroscuros en la pintura de Soullages se me revelan entonces como un ejercicio meditativo, un juego de blanco y negro, una danza estática, una reflexión visual.
¿Qué sigue?
Como si el autor me respondiera entonces el negro abarcó la totalidad de los lienzos. Entro a la sala más oscura del museo y pienso: “me gustaría ver la oscuridad total”. En ese momento se fue la luz en la sala. Quedé a solas, a oscuras y en silencio durante un momento hasta que una policía me sacó con una linterna.
No terminé de ver la exposición, tal vez luego regrese a terminar de verla.
¿Mi experiencia es acertada o está mal?
A fin de cuentas el arte es una experiencia subjetiva, donde de alguna manera el espectador dialoga con la obra.
Diálogo... la manera socrática de dar a luz a la verdad.
Invito a que vayan y dialoguen con la obra de Pierre Soullages en el museo de la ciudad de México. Termina en agosto de 2010...
Cualquier diálogo con esta reseña y su autor será profundamente aceptado y agradecido.
lunes, 11 de enero de 2010
Una propuesta para todos
Haciendo uso de iluminación y escenografía sencilla, este grupo lleva a escena situaciones cercanas a su condición humana y social.
Es fundamental que proyectos de esta naturaleza sean realizados en todo el país para generar más diversidad de propuestas y hechos artísticos, no sólo desde las instituciones (CONACULTA, INBA, UNAM, etc.) sino, también desde la creatividad que cualquier ser humano puede experimentar en sí mismo. Propiciar estos proyectos es alimentar el imaginario colectivo, abrir nuevos campos y espacios expresivos para las comunidades. Esencialmente eso es el arte, un evento donde una comunidad puede reunirse para compartir un mismo tiempo y lugar.
jueves, 7 de enero de 2010
El arte de conmover.
Conmover significa “mover con”. A noche, mientras miraba una película noté que mi tono muscular variaba de escena en escena, era como si las imágenes lograran que me movieran dentro de ella.
¿Será que el éxito de una obra es cuando logra mover al espectador con ella?... es como bailar.
lunes, 6 de julio de 2009
... Todo sigue bien...

Ayer desempeñé mis labores como funcionario de casilla en las elecciones. Algo me duele, algo me molesta, por algo quise llorar al momento de contar los votos y cada vez que pienso en ello me viene un sentimiento que hace que las lágrimas se me salgan... pero todo está bien.
Legal y burocráticamente hablando no tengo nada que reclamar, nada que denunciar, nada por lo cual estar inconforme porque en general casi todo se hizo con apego a la ley... pero estoy inconforme e indignado.
Quisiera que todo fuera diferente... pero todo está bien. Y este bienestar, esta calma, este silencio, esta quietud, las siento muy profundo, ya no sé por qué... porque en general todo está bien. Así que me lo pregunto y escribo lo que viví ayer, a ver si alguien me puede decir qué me pasa o si sólo soy un histérico con problemas para existir.
Primero me enteré que en otro estado diferente al mío, los funcionarios iban a recibir muchísimo más dinero por esa labor que yo. Se me dijo que se me pagarían 200 pesos, y aunque desde el principio se me hizo más bien una burla, yo acepté el cargo. Ahora creo que el Instituto Federal Electoral del Distrito Federal (IEDF) se robó algo de dinero. Pero no tengo manera de comprobar esta aseveración, por la cual puedo ir a la cárcel... así que todo sigue bien.
A pesar de que nadie nos capacitó para instalar las casillas, sin instructivo, siguiendo más o menos la intuición, y con algunas recomendaciones de las típicas personas que nada más se quedan mirando y dicen “así no”, pudimos armar la casilla. El lugar era incómodo y muy reducido, no cabíamos ni las casillas, ni los funcionarios, ni los representantes de los partidos. Con todo el ambiente tenso una funcionaria del IFE nos gritó y trató de una manera humillante, los ciudadanos nos reclamaron nuestra clara incompetencia, pero aun así logramos acomodar cuatro casillas en el patio de una casa pequeña tan sólo media hora más tarde de la hora estipulada... así que todo sigue bien.
Durante la elección la presidenta de mi casilla cometió por lo menos tres pequeñísimos y mínimos delitos electorales en apoyo y solidaridad con personas de la tercera edad. Sin embargo a mí se me ocurrió abrir la boca para aclarar que eso estaba mal, pero ella me dijo que me callara, que me calmara, que como presidenta de casilla podía hacer eso y que no dijera nada porque nos iba ir mal a todos. Así que me callé y aguanté sus críticas constantes hacia mi manera de hacer y decir las cosas, las cuales, aunadas a mi hambre y desmañanada, sólo me provocaron una ligera depresión emocional que nada tiene que ver con las leyes electorales, las cuales sólo fueron violadas como tres veces por una causa buena (para ayudar a personas de la tercera edad)... así que todo sigue bien.
La mujer gritona del IFE regresó a gritar y pelearse con una de los representantes de los partidos, haciendo un escándalo mayúsculo y amenazando con impugnar la casilla porque la representante estaba sentada en un bocho afuera de la casilla porque no cabíamos todos adentro. Pero fuera de algunos sustos no causó mayor problema... así que todo sigue bien.
A la hora de contar los votos la presidenta anuló por lo menos tres votos que no eran nulos según la ley electoral, por su puesto que volví a abrir mi bocota y eso me costó que la dictadora (perdón... presidenta) de mi casilla me dijera que ella era la que decidía y que ya la tenía harta con mis reclamos, que sólo estorbaba en la elección y que si no estaba de acuerdo me iba a tener que sacar. Debido a que todos estaban a favor de ella (incluidos los representantes de los partidos), decidí cerrar mi boca y tragarme mis ganas de llorar. Eso es la democracia, la mayoría decide y eso fue lo que se respetó: una imposición fuera de la ley a la cual todo mundo estuvo de acuerdo... en resumidas cuentas todo sigue bien.
La casilla se cerró como a eso de las ocho treinta, la capacitadora del IEDF al fin apareció y nos felicitó porque fuimos muy eficientes y nos dijo que hicimos un buen equipo. En las actas de incidentes sólo quedó registrado que abrimos media hora tarde, que una funcionaria del IFE llegó a hacer escándalo y que dos votos aparecieron en la urna equivocada. Un representante de partido me dijo que lo hice bien y que ya no hiciera corajes, la presidenta se disculpó conmigo al final argumentando que un pariente cercano murió y estaba un poco alterada, yo me fui a mi casa y luego a un asunto de un trabajo por el cual no me van a pagar, pero que acepté porque me gusta... así que todo sigue bien.
Ahora, tengo mis 200 pesos en la bolsa para pagar mis pasajes de la semana (trabajo mucho, y gano casi nada). Tengo mi pulgar derecho entintado. La elección la hicimos todos y pasó sin incidentes. Tengo ganas de llorar, creo que es una especie de “cruda emocional”, y, como toda buena cruda, luego se pasa. El hecho de escribir esto y que mañana tengo trabajo me hace algo feliz, pero todavía me siento triste ¿por qué?
Por favor... alguien responda... me siento como un marciano hablando de cosas que a pocos les importan... o por favor díganme si de verdad no es importante para dejar de preocuparme... Quiero dialogar con cualquier comentario.
ulises.vzqz@gmail.com
trotacosmos@hotmail.com
viernes, 3 de julio de 2009
Sí voy a votar

Quiero votar y hacer esta deshonrosa acción sólo porque me interesa boicotear a varios partidos. Es decir, no voto por convicción ni con gusto, voto más bien con mucho asco, resignación y derrota. Voto por el partido que menos me interesa, los demás me interesan porque me parece que, por su trayectoria, son, en pocas palabras, una especie de terroristas con poderes legales.
El partido por el cual voy a votar no tiene nada de bueno, no sé ni siquiera el nombre de los candidatos que postulan, pero los he elegido descartando a todos los demás partidos.
Las elecciones son importantes porque son la base para formar una conciencia ciudadana, es por eso que creo que es esencial participar en ellas.
Sin embargo el problema de nuestra sociedad no está en las urnas. Las cosas no van a cambiar, con ningún partido político. Todos son iguales, todos son mexicanos, todos vivimos en el mismo país. Los políticos son parte de nuestra sociedad.
Las campañas que acabo de ver hasta el hartazgo en la televisión ofrecían al por mayor hospitales, escuelas, becas, seguridad, e incluso empleos, como si todo se tratara de una subasta a ver “quién ofrece más”. El negocio de los partidos políticos está en hacer creer a la gente que los necesitamos para mejorar. No es así.
He observado en las personas que me rodean que uno de los mayores problemas es la economía: no hay trabajo, lo poco que se gana se va en pagar excesivos impuestos que se usan para mantener un aparato burocrático monstruoso, las personas que han intentado poner empresas se han visto en la necesidad de cerrarlas porque no pueden sostenerlas; en pocas palabras no hay empleo en el sector privado, ni en el gubernamental, ni tampoco autoempleo... no hay empleos. El país completo está sobreviviendo básicamente de la piratería china y, algunos menos, del narco.
Es necesario reactivar la economía, necesitamos reformas laborales y tributarias, pero ninguno partido siquiera las ha mencionado porque es un negocio excelente: bloquean las opciones de empleo y cobran por darle al pueblo pequeños remedios inútiles.
Hacen falta hospitales, si, pero hacen falta mejores servicios en los que ya hay; hacen falta escuelas, si, pero necesitamos una educación de calidad en las que ya hay; y así cada área. Nadie ha mencionado la urgencia que tenemos millones de personas de trabajar y poder sostenernos nosotros mismos, sin depender de un estado que “todo nos lo da”.
Evidentemente un estado que todo lo brinde es muy cómodo, pero esa comodidad nos cuesta nuestra libertad, nos lleva a un sitio que nos deja a merced completa de un grupo de personas que tienen sus propios intereses. Somos nosotros, los ciudadanos los que tenemos que hacer el cambio, en las urnas y también en nuestras casas, en nuestros trabajos, en nuestras escuelas. Tenemos que salir adelante nosotros mismos con actitudes responsables: ningún héroe nacional y ningún partido político son la solución absoluta... Hay que dejar de creer en ellos y actuar nosotros por el bien de nosotros.
Estoy seguro que todos en nuestras áreas de trabajo y con nuestros conocimientos podemos hacer algo ¿Se te ocurre algún proyecto?...
viernes, 22 de mayo de 2009
¿Votar o no votar?... Esa no es la cuestión
Creo que la mejor respuesta a esa pregunta la tenemos precisamente los ciudadanos que desconfiamos de los procesos electorales y como ejercicio democrático sería bueno que nuestra voz sea escuchada.
Esta vez fui convocado para ser funcionario de casilla en las próximas elecciones. Después de mi capacitación me di cuenta de que a los ciudadanos se nos exige un meticuloso cuidado en nuestra participación en la jornada electoral con riesgo de ir a la cárcel si cometemos cualquier falla.
Entre las responsabilidades que tenemos, también está atender cualquier demanda y vigilar cualquier acción de los representantes de los partidos políticos que estarán presentes en la jornada. Ellos pueden anular votos, impugnar casillas e incluso mandar a cualquier funcionario ciudadano a la cárcel, si se da el caso, y para ello cuentan con muchas ventajas legales sobre cualquiera de nosotros.
La ley electoral está hecha para proteger la elección a favor de los partidos políticos de ellos mismos, usando a la ciudadanía como su servidumbre para legitimizar su poder.
Si se preguntan por qué mucha gente no va a votar, una de tantas respuestas es que hay una voz de ciudadanos que quiere ser escuchada y que, por medio del abstencionismo o la anulación del voto, grita que no creemos en unas elecciones que de antemano están arregladas para favorecer a los partidos políticos, integrados por funcionarios que ignoran y cierran sus lujosas oficinas ante las demandas y necesidades de quienes los mantenemos.
Comentarios, confrontaciones, dudas y demás en:
trotacosmos@hotmail.com y ulises.vzqz@gmail.com.
viernes, 18 de julio de 2008
Una experiencia para un nuevo sentir.

Hace varios años mi maestro de historia del arte nos decía que solo un ignorante podía ver una obra de Mondrian (un fulano que pintaba figuras rectangulares de colores) y decir: “Eso hasta yo lo hago”. Enseguida acepté la premisa, pero no comprendí por qué esos tipos que pintaban rayones de colores eran tan aplaudidos: obviamente yo nunca haría algo así y por su puesto que debe tener su mérito pintar un cuadrado negro y convertirse en “dios”, pero por lo demás no encontraba nada atractivo en lo que llamaban “arte abstracto”.
Lo mismo me pasaba con la música y la danza: no comprendía cómo un montón de sonidos raros pudieran ser tan estudiados y valorados por tanta gente tan estudiosa, ni tampoco cómo unas personas moviéndose sin sentido por el espacio pudieran “decir” algo. Acabé entonces por pensar o que yo era un ignorante o que el arte abstracto le tomaba el pelo al mundo y el mundo por no quedar en ridículo le seguía la corriente. Claro que lo más seguro era que la verdad fuera la primera opción.
Años más tarde, después de 3 años en la carrera de actuación, descubrí una nueva manera de ver el mundo (al menos para mí era nueva), esto fue gracias a un trabajo de la clase de coreografía, el cual describiría mejor como un viaje personal.
Danza y baile hasta ese momento me parecían palabras muy similares, casi iguales, pero es necesario distinguir una de la otra: danza es el arte del movimiento; baile es un sistema de movimientos predeterminados que responden a cierto tipo de música. Esto lo comprendí a partir de experimentar el movimiento puro en el espacio: sin música, sin actuación, solo el movimiento que brotaba de mí. Puedo describir esta sensación como un sentimiento muy profundo que dejé emerger en todo mi cuerpo, esto me llevó a moverme, a accionar hacia mí y hacia el espacio. No estaba actuando, ni bailando, ni haciendo ejercicio, pero me estaba moviendo, me gustó nombrar a esto “danza” porque suena a vaivén, algo así como las olas del mar… y si: las olas del mar son movimiento, como el viento, como los átomos en el universo, el universo entero podría ser visto como una danza, de ahí que nosotros nos movamos, somos hijos del flujo universal.
En cada uno de nosotros el flujo se expresa de manera distinta, hay tantas formas de moverse como seres existentes. Todo es movimiento, el mismo pensamiento es movimiento, las palabras que pongo en este ensayo son una expresión de mí, productos de mi movimiento, y seguramente quien lo esté leyendo se está moviendo. El arte es movimiento, sea danza, música o pintura, se puede hablar de que una obra de arte “con-mueve” es decir, mueve al espectador con ella. Pero si el espectador no es capaz de seguir la danza, ya sea porque no la siente o no la comprende, no puede “conmoverse”.
Por aquellas épocas mi hermano estaba tocando una obra para guitarra llamada “Cavatina” de Alexandre Tansman, compositor del siglo XX. Comprendía que para él esta obra tuviera mucha dificultad y suponía que debía ser una obra bastante importante, sin embargo no la podía disfrutar porque no entendía nada, era como si mi hermano estuviera hablando un lenguaje desconocido, a lo cual yo decía: “se oye bien y debe ser muy difícil hablarlo, pero no entiendo nada”. Después de experimentar la pureza del movimiento, entonces me di cuenta que algo similar pasaba con los sonidos, así escuché esta pieza con nuevos oídos y la pude disfrutar más, ahora el lenguaje no se me hacía extraño, comprendí que era una danza, eso es el flujo universal.
La aventura continuó en una exposición en el museo Rufino Tamayo de la ciudad de México, donde fui “movido” por unos cuadros que en su mayor parte usaban figuras geométricas y colores puros, en especial recuerdo uno que tenía unos trapezoides de colores verdes, morados y anaranjados, en realidad no sé por qué, pero el cuadro me dejó fascinado, y a la vez quedé fascinado por estar fascinado por el cuadro.
Desde entonces mi manera de percibir la realidad cambió, supe que el arte abstracto no es una “vanguardia” más, propia del siglo XX, es un fenómeno del universo al que los humanos hemos dado valores estéticos, es el producto del flujo universal: es una flor abriéndose, son las nubes en el cielo o los atardeceres que podemos llamar “hermosos”, como el rostro de la persona amada, son las esculturas vivas de una danza compleja que llamamos caos. Muchos artistas del siglo XX se centraron en estas formas, lo mismo que la ciencia contemporánea que, con conceptos como la relatividad o la teoría cuántica, redescubrieron en la cultura occidental esta forma de percibir el universo, la cual ya era parte de mi experiencia sensible pero no la comprendía porque no la vinculaba con mi propia realidad, a partir de crear éste vínculo entre mí y el arte abstracto fue que pude conmoverme, pude danzar con él.
La experiencia me hizo sentir de nuevo. Si se quiere comprender algo hay que experimentarlo, sentirlo, vincularlo con el ser. Todo conocimiento profundo proviene de una experiencia que comprende al ser completo, único. Probablemente puedo compartir esto por medio de las palabras, pero el verdadero proceso de aprendizaje se da cuando el maestro invita a experimentar y el alumno se permite hacerlo.
viernes, 27 de junio de 2008
Pathopathía (enfermedad de la pasión).

Un hombre infectado con Ántrax entra en la cámara de diputados, basta con que estornude una sola vez para que en cuestión de segundos más de 10 queden mortalmente infectados. Este primer hombre morirá en cuestión de minutos, pero su enfermedad ha sido legada a otros seres humanos: una pequeña parte del mundo ha sido transformada, un humano, cambiándose a sí mismo, fue capaz de cambiar a otros.
Cuando mi hermano y yo éramos niños mi madre nos leía cuentos a antes de dormir, recuerdo que me gustaban las historias y los personajes porque viajaba a lugares lejanos, casi podía jurar que vivía esas aventuras escritas, a veces ni siquiera podíamos dormir porque queríamos seguir leyendo. Esa fue una costumbre diaria hasta que aprendí a leer “como grande” y desarrollé el poder de leer para mí mismo.
Cada año, mis padres me llevaban a la feria internacional del libro, lo cual me parecía muy aburrido porque se trataba de caminar horas y horas entre un montón de gente viendo cosas que no comprendía, no había juegos y era un edificio viejo, gris y bastante deprimente. Vagamente recuerdo que una vez me preguntaron qué quería y, por no dejar de pedir algo, escogí un libro que hablaba de un gato que quería ser policía, yo me identificaba con el gato porque me gustaban los gatos, a partir de ese día cada año que regresábamos a la feria del libro yo buscaba libros con los cuales me sintiera identificado, las claves eran los títulos o simplemente las portadas.
De la primaria recuerdo que los adultos siempre se quejaban de que los niños no leíamos y veíamos mucha tele, lo cual me hacía sentir confundido porque las dos cosas me gustaban. En consecuencia a esa preocupación, en la escuela nos obligaban a leer un libro al mes, pero ese libro tenía que estar aprobado por la maestra. Esos trabajos me fueron bastante tediosos y la lectura la asocié con una actividad meramente escolar para jodernos la existencia (como casi todo en la escuela). Sin embargo nunca dejé de leer para buscarme a mí mismo. Al crecer descubrí que ante los demás yo era un “freak”, ñoño, “nerd”, etc. Al parecer la gente no concebía que mi interés por la lectura fuera un gusto personal.
Con el tiempo se desarrolló en mí una “patía”. Comencé a buscar más y más experiencias reveladoras, alguna parte de mí que tal vez desconocía o estaba olvidada, quería re-conocerme, conocerme (“conócete a ti mismo” decía un oráculo en la Grecia antigua) a través de lo que leía, de lo que veía y de todo lo que hacía.
Cada pasión es distinta, a cada quien le afectan cosas diferentes, por eso esta enfermedad obliga a los individuos a elegir y a exigir, para esto es necesario un ejercicio de libertad y auto-conocimiento, una auténtica expresión de individualidad. Escojo lo que me gusta, no lo que me dicen que me debe gustar, encuentro mi propio placer, no el que se me impone, elijo, critico, pienso, siento… existo… soy.
La literatura, la música, las artes plásticas, las escénicas, la ciencia, la filosofía son actividades por las cuales se puede contagiar la “patía”. Sin embargo en una sociedad “masificadora” y despersonalizada la misión oficial es vacunar a la población, desde niños, para eliminar lo más posible los peligrosos síntomas (si no es así entonces algo están haciendo mal). La vacuna es simple y efectiva: un individuo ya vacunado, es decir, a-pático (sin pasión ni afección, inmune), sin cuestionar por qué y por medio de amenazas obliga a los más jóvenes a leer, asistir a eventos y a escribir reportes que únicamente tendrán un valor cualitativo para ser juzgados según su nivel de obediencia ciega. Así los individuos generan una a-patía hacia todo lo que tenga que ver con “arte”, “ciencia” o “conocimiento”, algunos ven estas actividades como inútiles y sin sentido dignas de personas sin nada qué hacer que se quieren hacer muy listas; otros las ven como ocupaciones para ratos de ocio; a caso los más obedientes desarrollan un gusto ciego y obligatorio que más tarde tratarán de inculcar a las siguientes generaciones, entonces sin darse cuenta forman parte de la campaña nacional de vacunación.
“El arte es inútil, regresen a sus casas” proclamaba un cartel dadaísta afuera de un museo. A menos que cada quien encuentre su propia pasión este enunciado será totalmente cierto. El arte debe conmover, afectar, infectar, llenar de placer, hacer pensar, cuestionar, hacer reír, llorar, imaginar, viajar, volar, enojar… cualquiera que sea el efecto, el individuo contagiado regresará por más dosis, lo necesitará y entonces será algo útil para él. Si se quiere contagiar la enfermedad hay que estar infectado, sufrir los síntomas, entonces se puede ser altamente contagioso; de esta manera se puede combatir la intensa campaña de vacunación impartida por los sistemas oficiales.